La renuncia de Evika Silina se produce después de que varios drones sospechosos de ser de Ucrania fueran detectados en el espacio aéreo de Letonia. La situación ha generado tensiones entre Letonia y Ucrania, y ha llevado a una crisis política en el país báltico. La renuncia de Silina ha sido vista como un intento de calmar la situación y evitar una escalada de la crisis.