El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, ha renunciado a su cargo debido a desacuerdos con el primer ministro Keir Starmer sobre el gasto militar. Healey ha afirmado que el gobierno no está invirtiendo suficiente en la defensa del país, lo que podría poner en peligro la seguridad nacional. La renuncia ha generado debate sobre la política de defensa del Reino Unido y su relación con la OTAN.