Ryanair, la mayor aerolínea de bajo costo de Europa, informó que, de mantenerse la actual escalada del conflicto entre EE. UU. e Israel, los precios del combustible podrían incrementarse en €2 mil millones para el año 2028. Ante esta perspectiva, la compañía está considerando congelar los salarios de sus empleados y trasladar parte del aumento de costos a los pasajeros mediante el alza de tarifas.
El director financiero de Ryanair, Michael O'Leary, explicó que la empresa ya ha experimentado un aumento del 15 % en los precios del combustible en los últimos doce meses, y que la incertidumbre geopolítica está impulsando la volatilidad del mercado energético. La aerolínea también señaló que la escasez de suministro de petróleo y la presión sobre los refinerías son factores que agravan la situación.
Los sindicatos de trabajadores de Ryanair han expresado su preocupación por la posible congelación salarial, advirtiendo que podría afectar la moral del personal y la calidad del servicio. Por su parte, los defensores de los consumidores temen que el aumento de tarifas repercuta en la accesibilidad del transporte aéreo para viajeros de bajo ingreso.
El anuncio llega en un momento en que la Unión Europea está evaluando medidas para mitigar el impacto de la guerra en los precios de la energía, incluida la posibilidad de crear reservas estratégicas de combustible y fomentar la diversificación de fuentes energéticas. La decisión de Ryanair podría influir en la política de precios de otras aerolíneas europeas y en la dinámica del mercado de viajes internacionales.

