El ataque ocurrió en la región de UNIFIL, donde las fuerzas de paz de la ONU han estado desplegadas desde 1978. El soldado francés muerto era parte de la misión de paz de la ONU en el sur de Líbano. Hezbolá ha negado cualquier implicación en el ataque. La situación en la región sigue siendo tensa, con enfrentamientos entre Hezbolá e Israel en los últimos días.