El tribunal de Colombo, Sri Lanka, emitió este miércoles 22 de septiembre sentencias de prisión contra quince hombres acusados de participar en los atentados suicidas del 21 de abril de 2019, conocidos como los atentados de Pascua. Los acusados, vinculados a la organización extremista local NTJ, fueron condenados a penas que oscilan entre 20 y 30 años de cárcel por cargos de terrorismo y homicidio en masa.
Los atentados de 2019 dejaron un saldo de 269 fallecidos y más de 500 heridos, marcando el episodio más sangriento en la historia reciente del país desde el fin de la guerra civil en 2009. La sentencia, dictada tras un proceso judicial que duró más de siete años, ha sido aplaudida por las familias de las víctimas, que esperaban una respuesta judicial contundente.
Organizaciones de derechos humanos, sin embargo, han señalado que el proceso judicial mostró deficiencias, como la falta de acceso a pruebas para la defensa y la ausencia de garantías para los acusados. Asimismo, expertos en seguridad advierten que la mera condena no garantiza la erradicación de la radicalización, subrayando la necesidad de programas de desradicalización y reconciliación social.
El gobierno de Sri Lanka ha anunciado que reforzará las medidas de seguridad en lugares de culto y eventos públicos, y que trabajará con la comunidad internacional para mejorar los mecanismos de prevención del terrorismo. La sentencia también abre la puerta a posibles recursos de apelación por parte de los condenados, lo que podría prolongar el proceso judicial durante varios años más.
