El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, enfrenta un escándalo por un caso de corrupción. La situación se vuelve cada vez más tensa, con acusaciones de nepotismo y abuso de poder. La comunidad internacional está llamando a la calma y al diálogo para evitar una escalada mayor. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido a ambas partes que cesen las hostilidades y busquen una solución pacífica.


