La ofensiva de las Fuerzas de Apoyo Rápido ha sido vista como un intento de consolidar su poder en Sudán, después de que el país experimentara un período de inestabilidad política. La comunidad internacional ha llamado a las partes en conflicto a que busquen una solución pacífica y trabajen juntas para promover la estabilidad y la seguridad en la región.
