La tensión entre EE.UU. e Irán ha aumentado tras un intercambio de ataques. El presidente Trump ha advertido que Irán pagará el precio por demorarse en negociar un acuerdo. La situación ha generado temores de una guerra prolongada, con consecuencias geopolíticas que podrían afectar la estabilidad regional y global. Los líderes de Estados Unidos e Israel han perdido el control de las consecuencias tras calcular mal la guerra contra Irán.