La relación entre EE.UU. e Irán ha sido tensa en los últimos años, especialmente después de que Trump se retirara del acuerdo nuclear en 2018. La situación se ha complicado aún más por la crisis en el estrecho de Ormuz, donde varios buques han sido atacados. La reunión en Doha ha sido vista como un intento de reducir la tensión y encontrar una solución pacífica.