El tiroteo en Maine ha generado un debate sobre la política de inmigración en Estados Unidos. Los agentes de la patrulla fronteriza han sido acusados de utilizar una fuerza excesiva, lo que ha generado una gran conmoción en la región. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que ordenará a la patrulla fronteriza que detenga los arrestos en carreteras, lo que ha generado una gran expectación en la región.
