En la sesión plenaria de la Asamblea General de la ONU, celebrada el 22 de septiembre de 2026 en Nueva York, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que su gobierno había conseguido "poner fin a ocho guerras" en el mundo, citando entre ellas la reciente guerra en Gaza. La afirmación, realizada frente a delegaciones de 193 países, buscó proyectar una imagen de liderazgo global y de resolución de conflictos.
Trump también mencionó la tensión con Irán, insinuando que su política había desactivado la amenaza de una guerra mayor en la región. Además, el mandatario lanzó una advertencia contra el Tribunal Penal Internacional (TPI) y criticó el uso de la inteligencia artificial por parte de adversarios, señalando que EE. UU. estaba preparada para contrarrestar cualquier intento de manipulación tecnológica.
Las reacciones internacionales fueron inmediatas. Mientras algunos aliados, como Arabia Saudita, aplaudieron la postura firme, varios gobiernos europeos y organizaciones de derechos humanos calificaron las declaraciones como "exageradas" y "poco fundamentadas". En el propio Congreso, varios legisladores exigieron pruebas concretas que respalden la supuesta conclusión de los conflictos.
El discurso de Trump, transmitido en vivo por los principales medios, vuelve a colocar la política exterior estadounidense en el centro del debate global, mientras la comunidad internacional observa con cautela los próximos pasos de la administración en materia de seguridad y diplomacia.



