En una entrevista concedida a DW Español el 21 de septiembre de 2026, el presidente Donald Trump afirmó que cualquier intento de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos sería “un error estratégico” que beneficiaría a China. El mandatario subrayó que la IA es la nueva frontera de la seguridad nacional y que los EE.UU. deben mantener su liderazgo sin restricciones regulatorias.
Trump señaló que el país ya invierte alrededor de 150 mil millones de dólares anuales en investigación y desarrollo de IA, una cifra que supera la inversión china en un 30 %. Según sus palabras, “si imponemos límites ahora, perderemos la ventaja que nos ha costado años de esfuerzo”. La declaración se produce en medio de un debate global sobre la necesidad de establecer marcos éticos y de seguridad para la IA.
Organizaciones de derechos digitales y varios congresistas han pedido una revisión del discurso del presidente, argumentando que la ausencia de regulación podría derivar en riesgos de sesgo, vigilancia masiva y armas autónomas. Sin embargo, la administración ha defendido su postura, indicando que la competitividad con China es prioritaria y que la autorregulación de la industria será suficiente.
El anuncio de Trump podría influir en la agenda legislativa de los próximos meses, con posibles proyectos de ley que busquen equilibrar la innovación tecnológica con la protección de derechos civiles y la seguridad internacional.
