En una entrevista concedida a DW Español el 21 de septiembre de 2026, el presidente Donald Trump rechazó rotundamente la idea de imponer nuevas restricciones al desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos. "Si frenamos la IA, le damos a China la oportunidad de superarnos", afirmó el mandatario, subrayando que la ventaja tecnológica es esencial para la seguridad nacional.
Trump sostuvo que la regulación excesiva podría sofocar la innovación del sector privado y retrasar la creación de empleos. Señaló que la administración está trabajando en un marco que favorezca la competitividad sin comprometer la seguridad, aunque no detalló medidas concretas.
Expertos en política tecnológica advierten que la ausencia de límites claros podría derivar en aplicaciones de IA sin supervisión ética, incrementando riesgos de sesgos, vigilancia masiva y armas autónomas. Varios congresistas han pedido una auditoría del presupuesto destinado a investigación en IA para garantizar transparencia.
Mientras tanto, China ha anunciado su propio plan nacional de IA, intensificando la carrera tecnológica. La postura de Trump sugiere que la administración buscará alianzas con empresas estadounidenses líderes para mantener la supremacía en algoritmos y hardware, sin considerar la cooperación internacional en normas de seguridad.
