En una entrevista concedida el 21 de septiembre de 2026, Donald Trump descartó cualquier medida que limite el desarrollo de la inteligencia artificial en Estados Unidos, argumentando que “detener la IA nos dejaría atrás a China”. El mandatario afirmó que la competitividad tecnológica es esencial para la seguridad nacional y la prosperidad económica del país.
Al mismo tiempo, la periodista investigadora Sofía Álvarez Jurado, integrante del proyecto "Deportation", apareció en un reportaje de France 24 para describir un sistema de deportaciones que, según ella, opera sin la debida supervisión y vulnera derechos humanos. El informe señala casos de detenciones arbitrarias y falta de acceso a procesos judiciales.
Las declaraciones de Trump sobre la IA fueron recibidas con escepticismo por parte de legisladores y expertos en ética tecnológica, quienes advirtieron que la ausencia de regulación podría derivar en aplicaciones peligrosas, como armas autónomas o vigilancia masiva. Por otro lado, organizaciones de derechos humanos han pedido una investigación internacional sobre el supuesto abuso del sistema de deportaciones.
El cruce de estos dos temas subraya la tensión entre la búsqueda de ventaja estratégica frente a China y la necesidad de respetar normas internacionales de derechos humanos. La administración aún no ha anunciado medidas concretas para abordar las acusaciones del proyecto "Deportation", mientras que el Congreso evalúa posibles leyes de control de IA.
