El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha relanzado la guerra de aranceles citando 'trabajo forzado' como razón para imponer aranceles a ciertos países. La decisión ha generado un gran debate sobre la efectividad de esta medida para abordar el problema del trabajo forzado. Algunos argumentan que los aranceles pueden ayudar a presionar a los países para que mejoren sus prácticas laborales, mientras que otros ven esta medida como una forma de proteccionismo que puede dañar la economía global.


