La guerra en Irán, ahora en su 75º día, ha exacerbado las tensiones en el Golfo Pérsico, con países como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos arrestando ciudadanos acusados de apoyar al régimen iraní. Paralelamente, Trump se prepara para reunirse con Xi Jinping en Beijing, donde temas como el comercio, Taiwán y el conflicto en el Medio Oriente dominarán. La summit podría marcar un punto de inflexión en la relación entre los dos superpoderes, pero también reflejará la incapacidad de EE.UU. para controlar el conflicto en Irán. La situación en el Golfo, donde se ha detectado un aumento de presos políticos, sugiere una estrategia regional para contener la influencia iraní.