Durante la cumbre Trump-Xi, se discutió la regulación de tecnologías avanzadas, incluyendo chips de Nvidia, que EE.UU. ha restringido para limitar el acceso de China. Sin embargo, China ha acelerado su desarrollo de semiconductores locales, con empresas como Huawei liderando la iniciativa. Nvidia, aunque afectada por las sanciones, busca mantener su presencia en el mercado chino mediante alianzas con empresas locales. La cumbre también abordó la necesidad de equilibrar la seguridad tecnológica con la cooperación económica.
