Las fuerzas ucranianas han atacado repetidamente refinerías clave en Rusia, causando una crisis de combustible que afecta a millones de ciudadanos. Según Al Jazeera, las refinerías de Moscú y San Petersburgo han sido blanco de ataques con drones, lo que ha llevado a una escasez de gasolina y diésel en todo el país. La situación ha generado protestas en ciudades rusas y ha impactado la economía, con aumentos en los precios de la energía. Los analistas señalan que estos ataques buscan debilitar la infraestructura energética rusa como parte de la guerra prolongada.
