La cantidad de uranio enriquecido al 60% ha generado preocupación en la comunidad internacional y ha llevado a una escalada en la tensión entre Estados Unidos e Irán. El trabajo de los inspectores de la agencia atómica de la ONU sobre el terreno se interrumpió con los bombardeos de 2025. La situación ha generado un aumento en la tensión entre las dos potencias y ha llevado a llamados para una mayor calma en la región. El gobierno de Estados Unidos ha prometido tomar medidas para evitar que Irán desarrolle armas nucleares, mientras que el gobierno de Irán ha asegurado que su programa nuclear es pacífico.