El incidente ocurrió en el contexto de la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán. El avión de combate estadounidense había sido enviado a la región para apoyar a las fuerzas israelíes en su conflicto con Irán. La pérdida del avión ha generado una gran preocupación en la comunidad internacional, ya que ha aumentado las tensiones en la región y ha puesto en peligro la estabilidad del Medio Oriente.