El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, fue boicoteado durante un evento de Turning Point USA por sus comentarios sobre el Papa León, quien fue criticado por su enfoque en temas sociales. Vance argumentó que el Papa debería ser más cuidadoso en sus declaraciones, lo que generó un fuerte rechazo entre asistentes. El incidente refleja la creciente polarización en EE.UU. entre política y religión, con implicaciones en la relación entre el gobierno y la Iglesia.



