El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, declaró que Líbano no forma parte del alto el fuego alcanzado entre Washington y Teherán, generando confusión sobre el alcance real del acuerdo de paz de dos semanas. Esta aclaración llega después de que Irán manifestara un "malentendido legítimo" sobre la inclusión del país libanés en el cese de hostilidades.
Las declaraciones de Vance contradicen informaciones previas que sugerían que el alto el fuego tendría implicaciones regionales más amplias. El vicepresidente afirmó que Irán habría sido "tonto" de dejar colapsar las conversaciones por el tema de Líbano, indicando que la inclusión del país no era un punto negociable para Estados Unidos.
Esta situación ha generado tensiones adicionales en una región ya de por sí volátil. Israel ha intensificado sus ataques en Líbano, matando a 254 personas en operaciones que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha descrito como "horripilantes".
La exclusión de Líbano del alto el fuego plantea interrogantes sobre la efectividad real del acuerdo y si podrá mantenerse más allá de las dos semanas iniciales. Analistas advierten que la falta de claridad sobre los términos del cese de hostilidades podría llevar a nuevas escaladas en el conflicto regional.