Miles de ciudadanos yemeníes han abandonado sus hogares en la zona sur del país, cruzando el estrecho de Bab al‑Mandab en embarcaciones improvisadas para llegar a Djibouti. El éxodo se produce mientras los combates entre los rebeldes hutíes y las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita se intensifican en la región de Marib y en la costa sur.
Frank Gardner, corresponsal de la BBC, entrevistó a varios de los refugiados que describieron la travesía como peligrosa y caótica, con embarcaciones sobrecargadas que a menudo son interceptadas por la guardia costera saudí. Muchos de los migrantes esperan que Djibouti les ofrezca protección temporal y la posibilidad de solicitar asilo en países europeos.
El conflicto, que lleva más de una década, ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes, con más de 4 millones de personas necesitadas de asistencia alimentaria y sanitaria. La comunidad internacional ha criticado la falta de un alto al fuego sostenible y la creciente militarización del estrecho, que amenaza la libre circulación marítima.
Organizaciones humanitarias advierten que la situación podría deteriorarse aún más si no se logra una pausa en los combates. Mientras tanto, los gobiernos de la región y la ONU siguen presionando para que se abra una vía de evacuación segura y se garantice la protección de los civiles que huyen del conflicto.