El presidente Volodímir Zelenskiy informó que los misiles balísticos lanzados por Rusia alcanzaron una planta eléctrica estratégica en el distrito de Darnytsia, en Kyiv, sin que existiera una alerta previa para la población. El ataque provocó la interrupción del suministro eléctrico a gran parte de la capital y sus alrededores.
Según los servicios de emergencia, la explosión causó daños estructurales significativos en los generadores y en las líneas de transmisión, lo que dificultará la restauración inmediata del servicio. Las autoridades locales activaron planes de contingencia, pero la falta de energía afecta hospitales, escuelas y sistemas de calefacción en pleno invierno.
Zelenskiy acusó a Moscú de emplear tácticas de guerra total, señalando que la ausencia de advertencia previa evidencia una intención de maximizar el caos civil. La comunidad internacional ha condenado el ataque, instando a reforzar la protección de la infraestructura civil en zonas de conflicto.
El incidente refuerza la creciente estrategia rusa de apuntar a la red eléctrica ucraniana, una táctica que busca debilitar la resistencia civil y presionar a los aliados occidentales para que reconsideren su apoyo militar y económico.

