El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una ruta marítima vital para el transporte de petróleo y productos refinados. En los últimos días, Irán ha cerrado y reabierto el estrecho, lo que ha generado incertidumbre en los mercados energéticos. Según fuentes de Al Jazeera, el bloqueo del estrecho ha sido una táctica de guerra utilizada por Irán para contrarrestar el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. La situación ha generado un aumento en los precios del petróleo y ha llevado a varios países a buscar alternativas para asegurar su suministro de energía. La Unión Europea ha anunciado planes para asegurar la navegación en el estrecho, mientras que Turquía ha promocionado a Estambul como un centro financiero regional.