Un consorcio de científicos internacionales alertó el 23 de septiembre de 2026 de que el próximo super El Niño, previsto para desarrollarse entre junio de 2026 y febrero de 2027, podría provocar hasta 450.000 muertes, principalmente en regiones del Sur Global. El fenómeno se caracterizará por temperaturas oceánicas inusualmente altas y patrones climáticos extremos.
Los expertos señalan que el super El Niño intensificará sequías en el Cuerno de África y el sur de Asia, mientras que provocará lluvias torrenciales e inundaciones en partes de América del Sur y Centroamérica. Estas condiciones extremas comprometerán la producción agrícola, elevarán los precios de los alimentos y aumentarán la incidencia de enfermedades transmitidas por el agua.
Organizaciones humanitarias advierten que la combinación de escasez de alimentos, falta de agua potable y brotes epidémicos podría generar desplazamientos masivos y presionar los sistemas de salud de los países más vulnerables. Se insta a la comunidad internacional a reforzar los fondos de ayuda y a implementar planes de mitigación climática.
El informe también destaca la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana y de invertir en infraestructuras resilientes, ya que la capacidad de respuesta de muchos gobiernos del Sur Global sigue siendo limitada frente a fenómenos climáticos de esta magnitud.
