La escalada de violencia entre Estados Unidos e Irán ha llevado a una guerra abierta, con ataques a petroleros y represalias militares. El conflicto se centra en el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de petróleo. Los ataques a petroleros han matado a un marinero y han dejado ocho heridos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado marcha atrás en su intención de cobrar por la protección de los petroleros en la región. La situación en la región es muy delicada y se teme que la escalada de violencia pueda desencadenar una nueva ola de conflictos en la región.
