El 19 de junio, la Casa Blanca y el gobierno iraní firmaron un memorando de entendimiento que pone fin a la guerra de 2023 y establece los pasos para la reapertura del Estrecho de Ormuz. El acuerdo, que incluye la eliminación de sanciones económicas y la normalización de las relaciones diplomáticas, se firmó en Washington bajo la supervisión de la ONU.
El 20 de junio, el presidente iraní Ebrahim Rezaei anunció que el gobierno iraní se compromete a respetar las normas internacionales sobre el tráfico marítimo y a garantizar la seguridad de los buques que transitan por el estrecho. El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, afirmó que el acuerdo permitirá la reanudación de las exportaciones de petróleo iraní a través del Estrecho de Ormuz.
El 21 de junio, la Organización Marítima Internacional (IMO) emitió una declaración de apoyo al acuerdo y anunció que revisará las regulaciones de seguridad marítima en la región. Los analistas prevén que la reapertura del estrecho tendrá un impacto positivo en el mercado mundial del petróleo, reduciendo los precios y estabilizando la cadena de suministro.
El acuerdo también incluye la creación de un mecanismo de diálogo permanente entre EE. UU. e Irán para abordar futuras disputas y evitar la escalada militar. El 22 de junio, el presidente de EE. UU., Joe Biden, anunció que enviará una delegación diplomática a Teherán para discutir los detalles de la implementación del acuerdo.

