El G7 ha decidido refuerzar las sanciones a la energía rusa y buscar fórmulas para reducir la dependencia de China. La medida es una respuesta a la creciente influencia de Rusia y China en la escena global. Los líderes del G7 también han expresado su preocupación por la situación en Ucrania y han llamado a Rusia a que cumpla con sus obligaciones internacionales.


