El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, suscitó polémica el 24 de septiembre de 2026 al afirmar que temía una guerra y que haría todo lo posible por mantener a su país fuera de un conflicto bajo el Artículo 5 de la OTAN. Sus declaraciones fueron pronunciadas en una rueda de prensa en Bratislava y rápidamente difundidas por los medios internacionales.
Fico señaló que la seguridad de Eslovaquia no debería depender exclusivamente de la defensa colectiva de la OTAN, y que el país debía buscar una política de "no intervención" para evitar ser arrastrado a conflictos externos. Estas palabras fueron recibidas con escepticismo por parte de los gobiernos aliados, que recordaron el compromiso de defensa mutua firmado por todos los miembros.
La reacción dentro de Eslovaquia también fue dividida: mientras algunos sectores nacionalistas respaldaron la postura de Fico como una defensa de la soberanía, la oposición y varios partidos pro‑europeos denunciaron una posible vulnerabilidad frente a la agresión rusa en la región.
Expertos en seguridad advierten que la retórica de Fico podría debilitar la cohesión de la OTAN en Europa Central, especialmente en un momento en que la alianza refuerza su presencia militar en la zona ante la amenaza rusa.
