En las últimas horas, Estados Unidos ha lanzado ataques aéreos contra puertos iraníes, incluyendo Bandar Abbas, Sirik, Chabahar, Bandar-e Deyr y Asaluyeh. Estas acciones, según informes de Al Jazeera, han generado explosiones y daños significativos. Paralelamente, el IRGC ha anunciado el cierre del Estrecho de Ormuz, un paso crítico para el comercio marítimo mundial. Esta medida, combinada con los ataques, ha provocado un aumento en los precios del petróleo, que superaron los niveles previos al conflicto. La situación refleja una escalada en las tensiones geopolíticas, con implicaciones para la seguridad energética global.