El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, emitió un llamado urgente a los residentes de la comunidad costera de Cabo Corrientes, en el estado de Jalisco, para que se refugien en albergues designados ante la inminente llegada del huracán Simon. El sistema tropical, clasificado como categoría 4, se espera que toque tierra en las próximas 24 horas con vientos sostenidos superiores a 150 km/h.
Las autoridades locales han activado el Plan de Protección Civil, movilizando equipos de rescate, suministros de emergencia y generando rutas de evacuación. Se prevé que las lluvias intensas provoquen desbordes de ríos y aluviones, poniendo en riesgo viviendas, infraestructuras de energía y carreteras. El sector turístico, una fuente importante de ingresos para la zona, también se encuentra bajo amenaza, con la posible cancelación de actividades y la pérdida de ocupación hotelera.
El Servicio Meteorológico Nacional ha publicado alertas de gran magnitud, indicando que el huracán Simon podría generar marejadas costeras de hasta 3 metros y provocar daños estructurales en edificaciones no reforzadas. Se insta a la población a seguir las indicaciones de los organismos de protección civil y a mantenerse informada a través de los canales oficiales.
A nivel regional, el impacto del huracán podría repercutir en la cadena de suministro de alimentos y productos agrícolas, ya que la zona costera es una importante productora de caña de azúcar y frutas tropicales. La comunidad internacional ha ofrecido asistencia humanitaria, aunque la prioridad inmediata recae en la evacuación y el resguardo de la población local.


