Irán ha cerrado el estratégico Estrecho de Hormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, en respuesta al bloqueo naval estadounidense a sus puertos. La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) anunció que la vía permanecerá cerrada hasta que EE.UU. detenga su campaña de presión marítima. Esta medida se produce en paralelo a las negociaciones entre ambas naciones para poner fin al conflicto bélico, aunque Teherán insiste en que no hay fecha establecida para nuevas conversaciones. La decisión ha generado preocupación internacional, con Europa preparando una misión naval para garantizar el tránsito comercial en la región. La situación se complica aún más tras el incidente con un buque indio al que las fuerzas iraníes ordenaron abortar su paso por la zona, evidenciando la tensión militar en el área.
