El 4 de octubre de 2026, miles de simpatizantes del Partido de la Justicia de Pakistán (PTI) comenzaron una marcha de larga distancia desde el noroeste del país hasta la capital, Islamabad, exigiendo la liberación del exprimerio ministro Imran Khan, actualmente detenido bajo cargos de corrupción y conspiración contra el Estado. La iniciativa, transmitida en vivo por Al Jazeera, muestra a los manifestantes portando pancartas y recitando consignas que denuncian lo que describen como una persecución política.
Imran Khan, quien gobernó Pakistán entre 2018 y 2022, fue arrestado en mayo de 2026 después de que el tribunal de Islamabad dictaminara su culpabilidad en un caso de financiamiento ilícito. Desde entonces, el PTI ha organizado varias protestas, pero la actual marcha representa la primera movilización masiva que atraviesa varias provincias, lo que eleva el riesgo de enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El gobierno pakistaní, encabezado por el primer ministro Shehbaz Sharif, ha intentado negociar con los líderes del PTI sin éxito, y ha advertido que cualquier intento de bloquear rutas principales será tratado como una amenaza a la seguridad nacional. La comunidad internacional, incluida la ONU y la OEA, ha llamado a la liberación de Khan y al respeto de los derechos humanos, pero hasta el momento no ha habido una respuesta concreta.
Si la marcha logra llegar a Islamabad y presionar al gobierno, podría desencadenar una crisis política que obligue a la formación de un nuevo gobierno de coalición o, en el peor de los casos, a una escalada de violencia en las calles de la capital. La situación sigue en desarrollo y será observada de cerca por analistas de seguridad regional.


