El pasado 26 de septiembre, decenas de miles de personas se reunieron en la plaza principal de Ceuta para protestar contra la gestión del gobierno español frente a la reciente oleada de migrantes que cruzó la frontera marroquí. Los manifestantes, vinculados a partidos de derecha, exigieron la convocatoria de elecciones anticipadas y acusaron al presidente Pedro Sánchez de negligencia.
Según Al Jazeera, la protesta incluyó pancartas que denunciaban la supuesta “inseguridad” en la ciudad y la “falta de control” de la frontera, mientras los organizadores prometían continuar con la movilización en otras ciudades del país.
El gobierno de Sánchez ha respondido que la situación es compleja y que se están tomando medidas para reforzar la seguridad y la cooperación con Marruecos, aunque reconoce la necesidad de abordar las causas estructurales de la migración.
Expertos en política española advierten que la protesta podría alimentar la narrativa de la extrema derecha, que busca capitalizar la crisis migratoria para ganar apoyo electoral, y que la tensión en Ceuta podría escalar si no se gestionan adecuadamente los flujos migratorios.

