Los países del Golfo enfrentan desafíos para defenderse contra los ataques iraníes, que han aumentado en frecuencia y sofisticación. Los ataques han sido lanzados por drones y misiles, y han causado daños significativos a la infraestructura y la economía de la región. Los países del Golfo están buscando formas de mejorar su defensa, incluyendo la adquisición de sistemas de defensa antimisiles y la cooperación con otros países para compartir inteligencia y recursos.

