El 10 de junio, un ataque con cuchillo en Belfast provocó protestas masivas contra la inmigración en Irlanda del Norte. Las autoridades pidieron calma, pero los manifestantes exigen políticas más estrictas de control fronterizo. El incidente ha renovado debates sobre la integración de migrantes en la región. Según testigos, el atacante huyó tras el hecho, y las autoridades buscan identificar al responsable. La violencia ha generado preocupación sobre la seguridad pública en la zona.
