El senador estadounidense Tom Rubio reiteró el martes que el estrecho de Ormuz, que Irán ha bloqueado en múltiples ocasiones, debe permanecer abierto 'de una forma u otra', según reportó DW Español. Esta declaración ocurre en un contexto de tensiones elevadas entre EE.UU. e Irán, donde el bloqueo del estrecho ha afectado el comercio mundial de petróleo. Rubio destacó que cualquier solución debe garantizar el acceso seguro a las rutas marítimas clave, aunque no especificó cómo se lograría esto.
La importancia del estrecho de Ormuz radica en que es la única vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Rojo y el Océano Atlántico. Casi el 20% del comercio mundial de petróleo pasa por este estrecho, lo que lo convierte en un punto estratégico para potencias como EE.UU., China y Europa. La posibilidad de su cierre nuevamente generaría crisis económicas en países dependientes de importaciones de petróleo.
Irán ha utilizado el estrecho como herramienta de presión diplomática, bloqueándolo en 2019 durante un desacuerdo sobre el programa nuclear de Irán. Sin embargo, el gobierno iraní ha enfrentado críticas por su impacto en el comercio global. EE.UU. y sus aliados han exigido a Irán que mantenga el estrecho abierto, argumentando que es un interés común para todas las naciones.
La declaración de Rubio se da en un momento en que EE.UU. está llevando a cabo ataques en Irán y Israel está intensificando sus operaciones en Líbano. Estos eventos podrían complicar aún más las negociaciones sobre el estrecho. Aunque Rubio no mencionó sanciones o acciones militares, su postura sugiere que EE.UU. no aceptará un cierre prolongado del estrecho.
La comunidad internacional sigue monitoreando la situación, con la esperanza de que las negociaciones en Qatar sobre un cese de hostilidades puedan incluir acuerdos sobre el estrecho de Ormuz. Sin embargo, la falta de avances en esas negociaciones deja abierta la posibilidad de un nuevo bloqueo por parte de Irán. La estabilidad del comercio global depende de la resolución de este conflicto, lo que hace que la postura de Rubio sea un indicador clave de las intenciones de EE.UU. en la región.




