Una serie de incidentes de sabotaje ha golpeado a la red de satélites Starlink en Europa. En Lituania, un incendio en el centro de operaciones fue calificado como sabotaje por autoridades locales, aunque el daño al servicio fue limitado. Simultáneamente, en Bulgaria, un tribunal emitió órdenes de captura contra dos jóvenes alemanes sospechosos de haber provocado un incendio similar en una instalación de la compañía.
Los investigadores de ambos países señalan que los actos podrían estar vinculados a la guerra en Ucrania, donde la red de Starlink ha sido utilizada para mantener comunicaciones en zonas de conflicto. Las autoridades alemanas aún no han confirmado la participación de los sospechosos, pero la cooperación judicial entre Bulgaria y Alemania se ha intensificado.
Este tipo de ataques subraya la vulnerabilidad de infraestructuras críticas que dependen de la tecnología satelital, especialmente en contextos de guerra híbrida donde la información y la conectividad son estratégicas. La comunidad internacional observa con cautela la evolución de estos hechos, que podrían escalar si no se refuerzan las medidas de seguridad.
Mientras tanto, Starlink ha reiterado que sus sistemas continúan operando sin interrupciones significativas y ha pedido a los gobiernos que colaboren para identificar a los responsables y prevenir futuros incidentes.



