El gobierno sudafricano ha lanzado una campaña para combatir la inmigración irregular en Johannesburgo. La campaña ha generado controversia y ha sido criticada por organizaciones de derechos humanos, que argumentan que puede tener un impacto negativo en los migrantes y refugiados. La situación en Sudáfrica se vuelve cada vez más tensa, con posibles consecuencias para la seguridad regional.

