El 21 de octubre de 2026, los tribunales de la capital india, Delhi, ordenaron la liberación de Saurav Das y Ashutosh Ranka, dos jóvenes activistas que habían sido detenidos bajo la acusación de haber ingresado a un recinto de protesta sin autorización. La medida se produce después de una campaña pública encabezada por organizaciones de derechos humanos que denunciaron la detención como un intento de silenciar la disidencia.
Los dos activistas fueron arrestados en junio de 2026 cuando intentaron participar en una manifestación contra la reforma agraria propuesta por el gobierno. La Fiscalía los acusó de violar la Ley de Seguridad Pública, aunque los defensores argumentaron que la normativa se estaba usando para coartar la libertad de expresión.
La liberación ha sido celebrada por varios partidos de oposición, que la presentan como una victoria para la democracia india. Sin embargo, el gobierno central ha reiterado su compromiso con la seguridad pública y ha advertido que cualquier intento futuro de violar la normativa será perseguido con rigor.
Este episodio se inserta en un contexto de creciente polarización política en la India, donde la cuestión de la libertad de expresión y la gestión de protestas se ha convertido en un tema central de debate, especialmente de cara a las elecciones nacionales previstas para 2027.

